viernes, 15 de enero de 2010

Humor de perros!!!



EL PERRO DEL POLITICO


El ingeniero ordenó a su perro: ¡Escalímetro, muestra tus habilidades! El perro agarró un martillo, unas tablas y se armó él solo una perrera.Todos admitieron que era increíble.


El contador dijo que su perro podía hacer algo mejor: ¡Cash Flow, muestra tus habilidades! El perro fue a la cocina, volvió con 24 galletas y las dividió en 8 pilas de 3 galletitas cada una.Todos admitieron que era genial.


El químico dijo que su perro podía hacer algo aún mejor: ¡Óxido, muestra tus habilidades! Óxido caminó hasta la refrigeradora, tomó un litro de leche, peló una banana, usó la licuadora y se hizo un licuado.Todos aceptaron que era impresionante.


El informático sabía que podía ganarles a todos: ¡Megabyte, hazlo! Megabyte atravesó el cuarto, encendió la computadora, controló si tenía virus, mejoró el sistema operativo,mandó un e-mail e instaló un juego excelente. Todos sabían que esto era muy difícil de superar.


Miraron de reojo al político y le dijeron: Y su perro, ¿qué puede hacer...? El político llamó a su perro y dijo: ¡Diputado, muestra tus habilidades! Diputado se paró de un salto, se comió las galletas, se tomó el licuado, borró todos los archivos de la computadora, armó pelea con los otros cuatro perros, se robó la perrera con un título de propiedad falso y alegó inmunidad parlamentaria. ¡¡¡Insuperable!!!



No está genial?, me lo mando un amigo que vive en Italia. Saludos, Laura.

martes, 5 de enero de 2010

El westie, el mejor!!!


Si bien los criadores de la raza le dirán esto, como lo haría el de cualquier otra raza, el westie guarda muchas ventajas con respecto a otras razas. Por ejemplo, es un perro rústico, fuerte, muy sano y resistente, ya que es sabido que fue elegido y seleccionado por tales virtudes, tan óptimas para los perros de caza, sobre todo en zonas extremadamente frías, como lo es Escocia y sus tierras altas (Highlands).

Por otra parte, el westie se adapta fácilmente al estilo de su amo y hábitos, sea con adultos como con niños, adoptando en cierta forma la personalidad del dueño y su familia. Son excelentes compañeros, aunque las hembras suelen estar mas pendientes y pegotes del amo. El macho, en cambio, si bien es muy fiel y disfruta de estar con gente, es más independiente.

Hay que tener en cuenta también el caudal de energía que tienen, que si se lo estimula o busca resulta ser un juguetón incansable, por eso es ideal como mascota para niños. Y si convive con gente mayor, será un fiel y tranquilo compañero.
Al llevar en su sangre las habilidades para ser un excelente cazador de jauria, también tiene la capacida de de convivir con otros perros e incluso con otros animales - véase la nota "Como perro y gato?".

Dentro del grupo de los terries, es el mas equilibrado, ya que no cuenta con el rasgo nervioso e inquieto típico de algunos terriers, sobre todo en los de tamaño pequeño.

Otras cuestión a tener en cuenta, es que al ser una raza de pelo duro, no mudan su pelo con el calor.

Requieren de un mantenimiento mínimo de su pelaje, ya que puede optarse por no hacerle el corte de la raza, aunque sí debe ser cepillado regularmente para retirarle el pelo muerto que sólo produce los tan molestos nudos, arruinándole su aspecto.

Pero por sobre todas las cosas, es para ponderar su increíble inteligencia, que no deja de sorprendernos en todo momento.

jueves, 24 de diciembre de 2009

domingo, 20 de diciembre de 2009

Viajemos con ellos!!!


Somos muchos los que no logramos separarnos de nuestros blancos peludos, el mío al menos es muy pegote con la familia. A pesar de haberlo dejado tiempo atrás en una guardería canina llena de "chicas", algunas de su misma raza, al buscarlo era una felicidad descontrolada. Por eso, es que tratamos de buscar lugares en que lo acepten. Además, disfruta un montón en familia.
Para quienes no lo han hecho nunca, antes de planificar un viaje por primera vez, es conveniente realizar viajes cortos para ver como se comporta y para que se vaya acostumbrando. Otro punto a tener en cuenta es que nuestro perro este en ayunas por no menos de cuatro horas antes de emprender el viaje, ya que podría vomitar.

En los balnearios de la costa atlántica, por ejemplo, está prohibido el acceso de perros o gatos a la playa. Aunque todos sabemos que igualmente hay perros de turistas correteando y ladrando por doquier. Algunos concesionarios lo permiten, pero legalmente está prohibido.
Otra opción es buscar una guardería cerca del lugar donde estamos, que las hay, para poder controlar si se adapta al lugar y a nuestra ausencia.
También hay hoteles que permiten mascotas, el Kempinski Hotel, en Colonia, Uruguay, por ejemplo, con la condición de que no pesen mas de 8 kilos.

Cabe tener en cuenta que para viajar al exterior con una mascota es necesario obtener un permiso del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), tanto si se viaja en avión como por vía marítima o terrestre. Los requisitos dependen del tipo de mascota y del lugar de destino.

Las guarderías caninas suelen pedir los certificados de ciertas vacunas: la séxtuple, la antirrábica y la intranasal, que es contra la "tos de las perreras". Y debe estar desparasitado dentro de los últimos cuatro meses.

Para sacar al pichicho del país, debe contar con mas de tres años de edad y exigen además un certificado veterinario internacional, otorgado por el Senasa ( www.senasa.gov.ar ).

Espero que toda la información ofrecida les sea de utilidad y hasta pronto!!!!

miércoles, 14 de octubre de 2009

domingo, 20 de septiembre de 2009

Una linda nota para compartir



Mascotas
Por Gabriela Navarra

El mundo bien podría dividirse en dos grupos de personas: las que aprecian a las mascotas y las que no. Desde hace 17 años pertenezco al primer bando. Pero hasta mis 33 (tengo 50) era, si no antimascotas, básicamente indiferente a los animales. Por eso puedo contar por qué preferí cambiar de grupo.

Mi papá nunca quiso tener mascotas. Paradojas de la vida, tiene un hijo veterinario y otra hija (la que escribe) que adora a los animales. Sin contar a Pelusa, la setter de la nueva familia que formó después de quedar viudo y con la que inevitablemente terminó encariñándose. Los dos tienen algo en común: están en la cuarta edad. Mi papá tiene 85; Pelusa, 14.

Trabé relación afectiva con una mascota cuando tenía 33 años y salía (o intentaba salir) de una etapa difícil. Luli, la perrita de mi amiga Lucilene, ya tenía más de 12 años y hacía falta que alguien la sacara a pasear. Comencé a encargarme. Yo, que estaba muy triste, al cabo de un tiempo me di cuenta de que esperaba todos los días el encuentro con Luli, que movía la colita al escucharme llegar. La verdad, me hacía feliz.

Después aparecieron Cucumela y Felipe, los gatos que otra amiga, Marianita, crió desde cachorros cuando alguno de esos individuos que nunca faltan los dejó en la puerta de su casa. A través del contacto casi cotidiano con estos gatitos empecé a entender y apreciar a los felinos, menos domesticables que los perros, y que por eso suelen ser bastante antipáticos para la gente que necesita ser obedecida.

Después hubo otros animales. Pero todavía no estaban ellos, mis mascotas, los perros que me acompañan desde hace casi 8 años: de la mano de un amor llegaron a mi vida Luna, Azul y Morgan. Los tres son "vira-latas" (como dicen en Brasil), mestizos, dos de ellos (Azul y Morgan) encontrados en la calle. Los tres son hermosos. Los años no han pasado en vano y cada uno de ellos tiene sus "achaques", especialmente Morgan, que estuvo gravísimo hace poco, pero fue bien diagnosticado y tratado. Y sobrevivió.

Mi gusto por las mascotas, sin embargo, no me enceguece. Los que protestan contra las necesidades de los canes en la vía pública y el desfile de paseadores tienen razón. No hay defensa argumentativa frente al delito de ensuciar los espacios comunes ni de ocupar lugares públicos con jaurías que ladran, lloran o pelean atados a algún poste o árbol mientras sus supuestos niñeros conversan, fuman y hasta toman cerveza al costado de la escena, impávidos, en tanto controlan el tiempo de la supuesta vuelta para regresarlos a casa. No digo que todos los paseadores sean iguales; hay excepciones; por eso sería ideal que los que realizan su tarea con responsabilidad estuvieran matriculados (no antes de una preparación), y así se podría regular su trabajo. También creo que deberían aplicarse multas a quienes dejan la caca de sus animales por ahí o que no tienen al día la vacunación. Al menos, la antirrábica, que es la única gratuita que ofrecen los institutos de zoonosis.

Los animales, también, ayudan a curar. La escena más conmovedora que presencié al respecto fue la de un caballo ya viejo, Corralito, en el Establo Terapéutico, acercando su enorme cabeza a la de Gustavito, un chico que sufría una enfermedad neurológica tan grave que nunca había logrado moverse por sí mismo. Corralito se agachó y apoyó suavemente sus enormes labios de caballo sobre la cabeza de Gustavito, que reptó unos metros -su único movimiento posible- para intentar tocar su cabestro.

¿Son inteligentes? ¿Capaces de emociones o de sentimientos? ¿Entienden o responden por condicionamientos? Discutirán los etólogos. A mí me interesa otra cosa.

Las mascotas domésticas entregan mucho amor, y amor del bueno, de ese que genera tibieza allí mismo donde dicen los tratados de anatomía que está el corazón.

¿Dan trabajo? Por cierto. Pero no ensucian la casa más que algunos maridos e hijos, y en cuanto a las diferencias que nos plantean como "no humanos" me parece que nos enseñan mucho sobre el respeto frente a lo que es distinto de nosotros, y también acerca de la responsabilidad, del hacernos cargo, virtudes que a menudo falta cultivar en nuestras sociedades.

Claro, para quien no entiende qué generan y qué ofrecen estos animalitos seguramente lo que escribo es un total desatino. Haría falta que tuvieran la oportunidad de comprenderlo. Por suerte yo la tuve. Y la tomé.

La autora es subeditora de LNR

martes, 8 de septiembre de 2009

A qué edad iniciar el stripping en el westie?


Se recomienda hacerlo desde los 3 meses y medio, así el cachorro se habitúa al trabajo de peluquería, porque como es sabido hay westies que se vuelven muy ariscos a cualquier tipo de manipulación, incluso hasta llega a ser una odisea la visita al veterinario. También su piel se acostumbra al retiro del pelo muerto, lo cual permite que salga pelo nuevo, de mejor calidad y textura. Ello les permite estar mejor protegidos de las temperaturas extremas. Sabido es que en su origen, al encontrarse en contacto con la naturaleza, y no sobreprotegido en el interior de un departamento o de una casa, eran los arbustos, ramas y demás elementos de la zona de las highlands que hacía ese trabajo de arrancado del pelo muerto. También la piel mejora considerablemente, impidiendo que aparezcan problemas de piel.

De todas formas, en caso de que no se recibió el asesoramiento a tiempo sobre la conveniencia del trimming, nunca es tarde para hacerlo, pero se deberá comenzar con sesiones cortas para no cansarlo y fastidiarlo, hasta que se acostumbre.

Muchos peluqueros caninos, al encontrarse con un westie, optan por pasarles maquina de rasurar en las zonas en que debe ir corto el pelo, porque o bien desconocen la técnica del stripping o porque les resulta mas rápido y menos trabajoso para llegar al mismo resultado, cobrando obviamente el mismo importe. A la vista se los ve preciosos. Pero luego, cuando el pelo comienza a crecer, el mismo se vuelve dócil y fino, con rizos, lo cual es indeseable para la raza y además les da menor protección frente al frío y el calor.